Presidente

Saludo del Presidente

Saludo del Presidente

Estimados/as amigos/as:

Quiero iniciar esta nueva etapa, como no podría ser de otra forma, agradeciendo la confianza que habéis depositado en mi persona como futuro representante de los intereses de esta nuestra Mancomunidad, confianza que quiero que, junto al diálogo, sean los pilares centrales que sustenten nuestra relación en este futuro, sin duda laborioso, que se abre ante nosotros.

En segundo lugar, como tampoco podría ser de otra manera, quiero agradecer a los Presidentes y miembros de las Corporaciones anteriores el esfuerzo realizado en las legislaturas precedentes, esfuerzo que va a permitir coger las riendas de un proyecto sólido para una zona y unos ciudadanos que requieren el esfuerzo conjunto de todos los que trabajamos por el interés público. La unión no tiene que significar sólo unanimidad, aunque esta haya sido hasta la fecha un ejemplo del buen funcionamiento de esta Mancomunidad, unión debe significar fuerza. Para ello debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad pública y trabajar de forma conjunta en aquellos proyectos que puedan significar una mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, al margen, no de la política, sino de partidismos e intereses particulares que nos impidan alcanzar objetivos comunes.

Afrontamos, sin duda, una de las etapas más decisivas a las que se ha enfrentado nuestro territorio, nuestra región y nuestro país, en una legislatura que debe contribuir a sentar las bases de una recuperación económica que alcance a todos/as los/as ciudadanos/a, sobre todo a aquellos que menos tienen y que han sido especialmente azotados por la crisis, de ahí la importancia que la Mancomunidad, y el esfuerzo conjunto de todos los pueblos, van a tener para aprovechar al 100% los escasos recursos de los que aún disponemos, en aras de una planificación que permita mirar al futuro con confianza en nuestros medios y posibilidades como territorio. De nosotros, y de nuestro trabajo en esta legislatura, va a depender buena parte de nuestro desarrollo presente y sobre todo futuro, especialmente en los Municipios de menor tamaño y con menos medios que han sido, son y seguirán ocupando la centralidad de las acciones de gobierno en esta Mancomunidad.

En nuestras manos estará, por tanto, la forma de afrontar la actual realidad, o juntos, unidos y cooperando por continuar manteniendo servicios, empleo y futuro, o separados, abandonando con ello los objetivos que en su día nos fijamos para un desarrollo equilibrado de nuestra zona, en condiciones de igualdad para todos. La situación actual impide, si cabe aún más, que nuestros Municipios puedan alcanzar por separado y de forma individual objetivos básicos de prestación de servicios y desarrollo local. Esta situación puede provocar, sin una respuesta decidida por nuestra parte, un irreversible desequilibrio territorial entre aquellos Municipios con mayores recursos y posibilidades y aquellos otros que no disponen de dichas posibilidades, afectando con ello directamente a la línea de flotación de la igualdad de oportunidades entre los/as ciudadanos/as de nuestros pueblos.

Sin embargo, lejos ni mucho menos de ser alarmista, nos enfrentamos a esta etapa decisiva con buenas herramientas. Tanto los Ayuntamientos como la propia Mancomunidad, siguen disponiendo de recursos humanos bien formados y con experiencia que deben ser la llave para un sinfín de iniciativas y proyectos, algunos ya iniciados otros en mente, que sin duda deben permitirnos encarar esta legislatura con optimismo. Además, nuestra zona cuenta con unos excepcionales recursos que, de una vez por todas, debemos poner en valor y explotar de una forma racional y planificada para que contribuyan al fin último de toda política pública, el mayor bienestar de nuestros ciudadanos/as.

Para poder aprovechar esos recursos y alcanzar ese deseado bienestar, la Mancomunidad deberá seguir apoyando y potenciando, en primer lugar, todos aquellos proyectos ligados al Parque Natural Tajo Internacional. El Parque está planteando, sin duda, un enorme abanico de oportunidades para la zona, oportunidades que pueden transformarse en realidades si, con la voluntad de todos y mayores dosis de diálogo y participación, conseguimos definitivamente establecer un puente, físico y mental, entre dos orillas y países obligados a colaborar estrechamente. Sin duda que conseguiremos avanzar en este sentido, más aún, si tenemos en cuenta que esta es una Mancomunidad biprovincial acostumbrada a romper barreras en aras de una cooperación administrativa más eficiente y valiosa.

Confianza, Unión, Esfuerzo y sobre todo empleo, esto último a pesar de las actuales barreras legales, deben ser las máximas en las que deseo se fundamente esta nueva legislatura que ahora comienza y en la que, de forma paralela a los deseos generales ya expresados, se deberán afrontar, una serie de proyectos más concretos que pondremos a disposición de todos/as los/as ciudadanos/as en nuestro Plan de Legislatura.

Soy consciente de las enormes limitaciones a los que nos tendremos que seguir enfrentando, por lo que me comprometo firmemente a negociar uno a uno con vosotros cada proyecto e iniciativa, aplicando un criterio de racionalidad, que no austeridad, en el gasto público que se reflejará en unos presupuestos ajustados y orientados hacia el mantenimiento del empleo y la atención a los más desprotegidos como únicas vías para impulsar una salida real de la crisis.

Teniendo clara nuestra prioridad, continuaremos por la senda de la optimización de los recursos públicos, del control estricto de su utilización y de la ejemplaridad de la que ha sido garante esta Mancomunidad en la gestión de los mismos, tal y como, ahora más que nunca, demanda nuestra ciudadanía. Todo ello nos permitirá sin duda afrontar las dificultades presentes hasta tanto no se produzca una mejora sustancial de las condiciones económicas.

Para todo ello utilizaré todos los fundamentos técnicos que sean necesarios, pero quiero emplazaros a que tengamos en cuenta que, la solución de los graves problemas actuales, va a requerir importantes dosis de iniciativa política y un alto grado de compromiso que, estoy seguro, estaréis dispuestos a asumir. Ese compromiso debe servirnos para cerrar al inicio de esta legislatura un acuerdo para el abono de las deudas, mediante un calendario de pagos coherente y realista, acorde a las capacidades de cada Ayuntamiento, que impida la utilización de vías de retención menos operativas.

Lo descrito no es más que una muestra de los retos que se nos van a plantear en los próximos cuatro años, unos retos que, repito, requerirán grandes dosis de esfuerzo e ilusión y en los que me tendréis siempre a vuestra entera disposición, desde la humildad, la mesura y la solidaridad que siempre ha caracterizado a este proyecto, aún joven y apasionante, que es nuestra Mancomunidad.

Firmado
Alberto Píris Guapo